Manufactura aditiva, un área de oportunidad para la industria nacional.

AUTOMOTIVE MEXICO NEWS

Para Maximilian Jecklin, fundador de Aceros Progresivos Mexicanos, el uso de la manufactura aditiva es cada vez más común en el sector automotriz de países como China o Reino Unido. Empero, la inclusión de esta tecnología en el sector automotor nacional aún cuenta con grandes limitantes.

Una de ellas, como refiere Jecklin, es el desconocimiento que permea respecto a las ventajas que representa el uso de manufactura aditiva (también llamada impresión 3D) en líneas de producción de ciertos fabricantes. “Con impresión 3D para piezas complejas eliminas ensambles [procesos de armado de piezas] y por ende reduces el número de piezas finales y el tiempo de producción”, comenta el ejecutivo.

De acuerdo con Jecklin, otra área de oportunidad que entrega el uso de manufactura aditiva y que aún no se aprovecha en México es la encontrada en el diseño y fabricación de moldes, ya que, en este caso, la impresión en 3D tiene la capacidad de mejorar el interior de dichas piezas. “Además, con esta tecnología tienes un mejor control del enfriamiento, por lo que puedes producir más piezas. Estamos hablando de rendimientos de producción distintos”, asevera el ejecutivo.

Aceptación del mercado

Durante el primer trimestre del año en curso, Aceros Progresivos Mexicanos comenzó a comercializar en México una máquina de manufactura aditiva da fabricación china. Desde aquel entonces, como menciona Jecklin, se han encontrado con “cierto rezago” en el mercado nacional, incluso en compañías globales del sector automotriz que en otros países ya fabrican piezas con esta tecnología, y en México aún no.

“Vas y les hablas de manufactura aditiva y tienen cierta idea, pero no conocen muy bien el concepto ni el alcance de esta tecnología. Toca realmente explicarles paso a paso cómo funciona y muchos creen que lo que les decimos es imposible”, comenta el ejecutivo.

Aunque Jecklin cree que pudo haberse adelantado al entorno nacional al traer una máquina de impresión 3D en metal (entre otras variaciones de materiales), también dice estar consciente de que se trata de una tecnología que eventualmente será adoptada por diversos fabricantes.

“Es como cuando se compraron las primeras teles a color. Hace 40 años, un aparato de TV costaba hipotéticamente cinco mil dólares. Ahorita con mil pesos te compras una televisión a color. Lo mismo está pasando con la manufactura aditiva”, agrega.

“Nosotros planificamos que durante este año tal vez vendamos una o dos máquinas, porque al final del año tendremos un stand en la Industrial Transformation México (ITM), pero en el tercer año serán muchas más, porque el mercado lo va a demandar. Va a decir, o me lo fabricas así o no sirve”, concluye Jecklin.

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